Entrevista a Gabi Plano - Mucho más que "la mujer de" Maxi Rodríguez (por Maru Santos Popper)

Gabriela Plano, rosarina, mujer, madre, hermana, hija y, además, "mujer de" Maxi Rodríguez.


¿Como se conocieron vos y Maxi?

Nos conocimos con Maxi porque él es amigo de mi hermano y vivíamos en el mismo barrio. Vivíamos más o menos a 4 cuadras de diferencia. Nos conocemos desde siempre.

 

¿España o Inglaterra?

Creo que la percepción del lugar donde estuvimos dependía de cada uno, ¿no? No te puedo decir qué me gustó más porque también dependía de las necesidades que teníamos, de cómo era nuestra vida en ese momento, cómo estábamos para adaptarnos, que flexibilidad teníamos a la hora de adaptarnos. La verdad que España fue muy importante para nosotros porque tuvimos nuestra primera casa juntos. También pude estudiar libremente mi carrera, arte dramático, y pude trabajar un poco de eso. También ahí tuvimos a nuestra primera hija, Alma, después de hacer un tratamiento de fertilidad. Entonces fue como un momento muy importante familiar. Yo lo recuerdo a España con muchísimo amor. Madrid y Barcelona, aparte nos encontramos con gente maravillosa y vivimos 8 años. Fue bastante.

Inglaterra es bellísimo. A mí me gustó muchísimo. Viste que tiene fama que como es la gente y a mí me sorprendió. No fui con ninguna expectativa y con ningún juicio. Iba con Alma que tenía 1 mes, había nacido hacía un mes y nos fuimos para allá. Y bueno, la verdad que la gente de Liverpool impresionante, no sabes lo que era... todo el tiempo trataba de ayudarnos. Tenían mucha empatía de como llegamos ahí dos personas que desconocían la cultura. Así que la verdad es que fue también fabuloso. Y fue también un lugar muy importante porque, además de criarla a Alma ahí durante 3 años, quedé embarazada de Aitana. Entonces ya éramos como una familia más amplia. El lugar es maravilloso. Quizás esto que te decía de la adaptación nos costó un poquito más por una cuestión nuestra, no por una cuestión del lugar. Porque la gente ponía todo para que estemos felices, pero estaba el tema del idioma. Nosotros no teníamos muy claro el inglés, más que el que estudiábamos en las escuelas. No teníamos un inglés profundo. También acostumbrarnos a los horarios, a la cultura diferente, acostumbrarnos a conducir del otro lado, de tener el volante del otro lado. Entonces fue también como un desafío muy lindo familiar. Tanto España como Inglaterra nos hizo aprender muchísimo

 

¿Después de Rosario, ¿qué ciudad te gustó más para vivir?

Bueno, como te decía, me gustaron todas las ciudades donde viví. La verdad es que además de que siempre fuimos bienvenidos en todos lados. Me gusta mucho conocer nuevos lugares. Pero si me preguntas, no se... En realidad, volvería a vivir tanto en Barcelona, en Madrid, pero ya estaría bastante lejos y no sé si a esta altura de la vida volvería a irme tan lejos. Entonces me parece que le tiraría una ficha a Montevideo. Fue un momento que no lo habíamos planeado, que salió como de la galera y que nos sorprendió muchísimo. Amamos Uruguay, amamos esa ciudad y todo lo que vivimos ahí también. Así que me parece que hoy en día, no quiere decir que después no nos flexibilicemos y surjan cosas, hoy en día quiero vivir en Rosario. Pero si me das a elegir otra ciudad creo que Montevideo estaría bien, me encantaría.

¿Dulce de leche uruguayo o argentino?

¡Me gustan los dos, no puedo elegir! Igualmente, creo que hay más variedad de dulce de leche en Uruguay. Por ejemplo, algunos tienen crema, otros son dulce de leche con otros sabores. Pero a mí me gusta el típico, el dulce de leche puro, así que no se, me gustan los dos ¡pero que sea puro!

 

¿Quién cocina más? ¿Vos o Maxi?

Lo de la cocina depende del momento. Los dos hacemos diferentes tipos de comida. Por ejemplo, a él le gusta instalarse en la parrilla y a mí no, yo no tengo tanta paciencia para estar en la parrilla. Pero sí por ahí te hago una comida bastante más elaborada. Me gusta cocinar y a él también pero cada uno en lo suyo. Y los dos la verdad es que coincidimos bastante en comer sano y nuestras hijas también. No como una imposición sino ya como una forma de vida.

 

¿Quién asiste a las reuniones escolares?

A las reuniones escolares casi siempre voy yo. Nuestras hijas van a un colegio Montessori y yo soy muy fanática, me encanta esa metodología, esa filosofía, entonces no me quiero perder ninguna reunión. Pero además de eso, las reuniones escolares son siempre a la mañana y él no tiene mucha flexibilidad, no puede faltar a un entrenamiento. Yo sí tengo más flexibilidad con mi trabajo. Entonces es como que realmente no hay posibilidad de que vaya él. Pero cuando vuelve y yo vuelvo de la reunión, por supuesto charlamos lo hablado y estamos los dos muy comprometidos con la educación de las chicas.

 

¿Pudiste ejercer tu carrera desde el exterior?

Yo terminé la secundaria acá en Rosario y al toque, o sea, la termine en diciembre y en junio del año siguiente, en 2002, nos fuimos con Maxi a Barcelona. Yo recién había cumplido 18 años, los había cumplido en mayo y viajamos en junio. A mí siempre me gustó mucho el teatro y ahí pude hacer talleres y cursos de teatro, pero luego cuando fui a Madrid fue cuando estudié la carrera. Si, pude hacer bastantes cosas que me gustaban mucho con respecto a eso. Luego sí nos fuimos a Inglaterra y ya no pude expandirme demasiado, no pude profundizar mucho en esa carrera. Pero siempre estuvo ahí. Después cuando nos volvimos a Argentina empecé a estudiar Counseling Gestalt, terminé y cuando me fui a Montevideo ahí si ejercí, la verdad que muy bien. También pude hacer teatro así que pude hacer mis dos pasiones. Y ahora en Rosario por supuesto sigo ejerciendo.

 

¿Tu marido te apoya en tus emprendimientos?

Si, la verdad es que sí. Nos apoyamos mutuamente. Nos apoyamos y nos acompañamos, somos buenos compañeros. Siempre desde el lado que nos corresponde, sin invadir al otro y acompañándonos. Nos damos el lugar para que cada uno haga lo que nos gusta, sin involucrarnos en el hacer del otro. Es acompañar incondicionalmente, tanto a él como a mí nos pasa eso.

 

¿Si tus hijas se quisieran dedicar al futbol profesional, ¿qué opinarías?

Nosotros no tenemos ningún problema con ninguna profesión siempre y cuando la hagan con amor, con compromiso y felices. Esa es la premisa para dedicarse a algo. Es importante. En cuanto al futbol, a nuestra hija mayor le encanta. Ama jugar, así que será lo que quiera ser. Estamos en un camino por la igualdad de género que hace que quizás cuando ellas sean grandes puedan tomar cualquier decisión que no las limite nada. Y en cuanto al futbol, imagino que también pasará esto.

 

Para vos, ¿Qué es lo más importante que querés transmitirles a tus hijas?

Los valores que nosotros tratamos de inculcarles son valores desde la bondad, la generosidad, de pensar en el otro, de sentirse en comunidad. Tratamos de darles la libertad para que elijan en el futuro con responsabilidad, con esfuerzo cualquier cosa que les guste.

 

¿Volverías a elegir la misma vida o cambiarías algo?

La verdad es que nuestro camino no fue fácil porque nos fuimos muy jóvenes de nuestras casas paternas y maternas. Sin embargo, fue un camino con muchos movimientos, a veces muchos obstáculos, mucho esfuerzo para adaptarnos continuamente de un lugar a otro. Además, adaptarnos también entre nosotros, a nuestros cambios, a nuestro propio crecimiento. Pero así y todo miro para atrás y no cambiaría nada, porque todo eso nos llevó a estar hoy como estamos y a tener esta fuerza y esta mirada del mundo.

 

¿Cómo manejas el "ser la mujer de"? Es importante mantener tu lugar como mujer, ¿verdad?

(se ríe) Es que yo no considero que soy "la mujer de" y que ahí termina toda mi vida. No no. Yo sí, soy la mujer de, soy hija de, soy mamá de, soy hermana de, nuera de... (vuelve a reír) pero también soy mucho más que eso, ¿no? Mi lugar de mujer es el principal y desde ahí yo voy compartiendo mis vínculos y mis relaciones.


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